Una carta abierta a Jaime Bayly sobre Jaime Bayly y otras perversiones políticas de la derecha Latinoamericana.. (Por favor, compártanla.)

El problema de ser conservador es la grotesca compañía que uno tiene que mantener. Así que cuando desde una plataforma Jaime Bayly invita a Trump a asesinar sumariamente a líderes políticos venezolanos por medio de lo que infantilmente imagina como un “bombardeo selecto” una vez más pienso que Maduro y su gobierno son el fruto de la ardua estupidez de la tradición reaccionaria del continente.

Estas voces expresan con cuidada claridad el fracaso intelectual de la derecha de la región que prepara su propio fracaso político invitando abiertamente actos de brutal violencia. Como si nada hubiese sido aprendido. De hecho, tales invitaciones pueden solo estar fundadas sobre un régimen estricto de deshonestidad intelectual que esconde una ignorancia abismal en cuanto a procesos políticos e historia.

Demonizar seria y rigurosamente a Maduro poniéndolo en la liga de Karadzic o de Milosevic requiere mostrar que hay una Srebrenica venezolana. Entender la intervención en los Balcane requiere entender la diferencia entre la OTAN y Estados Unido. La comparación es tan profundamente inepta y hace gala de tal falta de conocimientos rudimentarios sobre el conflicto y sus partes que uno puede suponer que tanto Bayly como sus simpatizantes están menos interesados en la justificación que en el olor a sangre.

Pedir un ‘bombardeo selectivo’ requiere entender cómo se conforma una lista de blancos. E invitar a la muerte demanda estar dispuesto a poner a tus propios hijos en la línea de fuego. Para el intermitente intelecto de Bayly, un bombardeo selecto parece ser cómo sacar aceitunas de un cuenco con escarbadientes. Esto también muestra profunda imbecilidad. Desde un estudio en Lima, Bayly conjura la muerte no solo de Maduro y de Cabello. Bayly invita el uso de armas con uranio empobrecido (eso se usa para destruir bunkers) y las epidemias de cáncer infantil que llegan normalmente en su estela, invita la destrucción de familias enteras en las inmediaciones de los centros de gobierno, invita a la anarquía en las calles del país.

Bayly es un idiota práctico que no solo debe ser castigado por lo grotesco de su posición política sino por hablar con pretendida autoridad sobre temas que claramente no entiende.

Maduro tiene apoyo entre la población civil. Una intervención sería la apertura de una guerra civil. Pondría a la oposición venezolana en primera linea de fuego ante la inevitable revancha. Y si para prevenirlo Estados Unidos desembarca como lo hizo en Panamá, las calles del país se teñirán de sangre de civiles leales al gobierno y la de sus adversarios políticos. Una invasión a Venezuela detonaría casi sin lugar a duda una inmediata resistencia.

Las batallas políticas se ganan y se pierden en las mesas de negociación. La alternativa son conflictos intestinos que ocupan la vida política de generaciones. La herencia de una victoria o una derrota aplastante es siempre un conflicto inacabado. .

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